Hay momentos en los que el mercado aprieta y parece que todo cuesta más: captar clientes, llenar agenda, vender… Y, sin embargo, en ese contexto pasa algo curioso: cada vez más empresas siguen apostando por la publicidad digital.
Tiene sentido. La publicidad digital no es “poner anuncios porque sí”. Bien trabajada, es una herramienta para:
En KAME Marketing, estas últimas semanas hemos visto esa lógica en acción con dos proyectos muy distintos: un agroturismo en Mallorca que quería vender más por su web, y una campaña social con un objetivo de participación donde la clave era llegar a centros educativos.
En turismo, hay una creencia muy extendida: “si no estás en una gran plataforma como Booking, Tripadvisor o similar, no vendes”. Con Son Marge comprobamos lo contrario: con campañas de pago bien planteadas se puede impulsar la venta directa y reducir esa dependencia.
En lugar de apostar por un solo canal, lo planteamos como un sistema completo:
Hubo un punto de inflexión claro: pasamos de invertir solo en Google a combinar Google + redes sociales. Eso trajo un coste por contacto más bajo, más notoriedad, más visibilidad y más tráfico web.
Aquí hay una realidad muy común en pymes: no siempre hay histórico perfecto para comparar. En Son Marge no se llevaba un registro previo detallado de ventas, así que trabajamos con datos aproximados.
Aun así, el dato que nos importa es sencillo de entender: en el mismo periodo, la atribución interna del cliente fue de 9 ventas y la nuestra fue de 27, es decir, aproximadamente el triple.
Y el aprendizaje que resume todo el caso:
Cuando defines bien a quién quieres atraer (y por qué), el coste por venta baja mucho.
Este segundo ejemplo es distinto: no hablamos de reservar una habitación, sino de movilizar personas reales y sumar participación. Y además es importante decirlo: mientras escribimos este post la campaña no está terminada, así que lo que compartimos aquí son aprendizajes y resultados parciales de lo trabajado hasta ahora.
Aquí la pregunta no era “¿cómo vendo más?”, sino: ¿cómo llegamos a docentes y centros y conseguimos movilizarlos?
Como la respuesta no parece sencilla, desde KAME nos pusimos las pilas para pensar una respuesta ingeniosa y se nos ocurrió combinar 3 vías: LinkedIn, e-mail marketing y apoyo en redes sociales.
Se enviaron 4.898 correos a centros educativos y, aunque como seguro que ya te esperas, la tasa de apertura fue moderada, lo interesante es lo que pasa después:
Dicho con otras palabras: cuando captábamos la atención, el mensaje sí conseguía movimiento. Y en campañas con contactos fríos, esa señal es muy valiosa.
Al llegar a esa conclusión, continuamos la campaña publicando contenidos en redes sociales y organizando eventos, sin inversión en publicidad, lo que nos permitió lograr un aumento de +1.133 firmas en menos de un mes.
Si has llegado hasta aquí y piensas “vale, pero yo no tengo ni idea de anuncios”, perfecto: no la necesitas.
Lo que sí necesitas es entender esto:
En Son Marge, parte del impacto vino de algo muy simple: hacer fácil reservar con un acceso directo y una oferta clara (ese 30% integrado).
La publicidad trae a la gente; el “camino” hace que esa gente convierta.
Una campaña no es “se publica y listo”. En KAME trabajamos con ajustes continuos: quitar lo que no aporta, reforzar lo que sí, y mejorar calidad para que el coste no se dispare.
Por si quieres verlo claro, nuestra forma de trabajar suele seguir este orden:
Si algo nos están confirmando estos primeros meses de 2026 es que, cuando el entorno es más exigente, la publicidad digital bien trabajada deja de ser un gasto y se convierte en una palanca: para vender más por tu web, para depender menos de intermediarios, o para movilizar a un público concreto.
Si quieres que revisemos tu caso y te digamos qué canal tiene más sentido para tu objetivo (y qué necesitarías para que convierta), en KAME Marketing lo vemos contigo sin compromiso.